AL OTRO LADO DE LA REJA
Sheila Hernández González
Canarias es la
comunidad autónoma donde más animales se abandonan. Sólo en Gran Canaria fueron
abandonados 10.000 perros en el año 2017. En Tenerife, por otro lado, donde hay
20 albergues que constan de 2.230 plazas en total, se abandonan 2.500 perros
anualmente. Además, la entrada de animales es muy superior a la salida, ya que
no son adoptados suficientes. Así, los centros no dan más de sí para poder
albergar a todos los animales que recogen y se ven obligados a tenerlos en
condiciones deficientes.
En parte, el
abandono animal y la saturación de los centros de acogida son el resultado de
la desinformación. Es por eso que este proyecto de fotografía, que ha sido
desarrollado entre noviembre de 2018 y enero de 2019, tiene como primer
objetivo dar visibilidad al problema de abandono animal, reclamando nuestra
responsabilidad como ciudadanos de informarnos sobre temas que afectan a
nuestra comunidad y sobre las opciones de las que disponemos a la hora de traer
una mascota a casa para tomar decisiones de forma más ética e informada.
Además, el proyecto intenta atacar a la sensibilidad del espectador y exponerlo
a una realidad que solemos ignorar para no sentirnos mal con nosotros mismos
por no hacer nada al respecto. Así, exponiendo al espectador a una realidad
desagradable, intento despertar su sentido de la responsabilidad con el fin de
que éste se planteé de qué manera puede colaborar para mejorar la situación. Tal
sentimiento de angustia se intenta conseguir presentando el proyecto como una
recreación de la desesperante experiencia de pasear por un albergue, por lo que
las fotografías están ordenadas de más general a más específicas, recreando así
la manera en que, cuanto más tiempo pasamos en un lugar, en más detalles nos
fijamos. Este planteamiento presenta un
problema técnico: tanto olor como sonido, que constituyen elementos
fundamentales de la experiencia, no pueden ser transmitidos a través de la
imagen. Es por eso que algunas de las fotografías apelan a los sentidos del olfato
y oído.
Es importante
también resaltar el papel de las rejas de las jaulas donde se mantiene a los
perros, que le dan título al proyecto y son utilizadas para dar énfasis a la
idea de prisión e ilustrar la implicación de que la vida de estos animales está
condenada a la falta de espacio y libertad hasta que sean adoptados. Así, la
gran mayoría de fotografías seleccionadas tiene como protagonista no sólo a los
perros, sino también a las rejas.
El conjunto final consta de trece
fotografías, cuya selección ha sido enfocada al abandono de perros, que supone
un mayor problema para los centros de acogida. Se ha intentado seleccionar,
además, fotografías cuyo discurso sea constante pero que muestren diferentes
detalles de la experiencia con la intención de crear un conjunto de fotografías
completo que no resulte repetitivo.













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